“Bájale” el volumen a la música satánica.**


Artículo 16. Todas las personas tienen derecho al libre desarrollo de su personalidad sin más limitaciones que las que imponen los derechos de los demás y el orden jurídico.


Artículo 19. Toda persona tiene derecho a profesar libremente su religión y a difundirla en forma individual o colectiva. Todas las confesiones religiosas e iglesias son igualmente libres ante la ley.


CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE COLOMBIA.


Érase una vez un país libre, donde las personas podían escuchar la música que quisieran. Allí había algunos individuos que oían algo llamado reggaetón, otros aventureros y estrambóticos oyentes de música académica, es decir, Mozart, Bach, Beethoven, ese tipo de compositores… ...había también otros enchapados a la antigua, que todavía escuchaban rock, increíble; es más, ¡lo que ponían en sus reproductores de audio eran vinilos!. Era un país libre.


Allí vivían dos amigos que tenían en común la forma en la que comían huevos fritos y el gusto por los libros de literatura de ciencia ficción de la década de los 50 y 60. En el resto de cosas, podían sentarse por horas y tener conversaciones con todos los tintes, colores y sabores, en los que en ocasiones podían densas discusiones sin llegar a acuerdos, o también, si los planetas se alineaban o si los ánimos y argumentos lograban encontrarse en algún punto del camino, los acuerdos o puntos de vista se conectaban de manera positiva. Eran momentos alegres en la vida de esas dos personas.


Pero…


...estaban en esquinas contrarias,en cuanto a gustos musicales. El amigo A*, era fanático del reggaetón (y sí, pertenecía a un rango de edad de entre los 31 y 40 años, lo cual parecía que ese género musical no era cercano a los de su generación), tenía una fascinación por Ozuna, J Balvin, Maluma y tenía toda la colección en vinilo de El General. Por otro lado, el amigo B*, era “metalero”, gustaba de agrupaciones como Anthrax, Black Sabbath, y otros más extremos como Cannibal Corpse, Marduk y Gorgoroth, su banda preferida de black metal. Un día hicieron un “ejercicio pedagógico”, se sentaron en una sala y buscaron entre su discoteca musical (eran acérrimos coleccionistas de vinilos y discos compactos) y se “armaron” una maratón musical de uno vs uno, es decir, A ponía una canción representativa de su género preferido y B le contrapunteaba con algo de su estilo. Este día parecía como si se hicieran exorcismos auditivos, ya que el uno no soportaba la música del otro, aún así, lograron completar el fantástico conteo de 6 horas sin parar de compartir música. Al final de la jornada y cansados; B, del tum-pa-tum-pa y A, del tu-pa-tu-pa- tu-pa-tu-pa. Hicieron una pausa, brindaron y se dieron cuenta que aunque no podían con los sonidos de la música del “contrincante”, pudieron encontrar que la charla que tuvieron, había dado frutos: No se pondrían de acuerdo y cada uno defendió lo que le gustaba, pero era más importante brindar, porque ni el uno creería que el reggaetón sería la música del futuro en las discotecas, y el otro tampoco pensaría que el diablo iba a meterse en su cuerpo por escuchar Frontschwein de Marduk.
Se quedaron en silencio un momento, A tomó el control y prendió el televisor en el canal de noticias: Un político daba la “feliz” noticia (con seguridad para él y sus seguidores) que la recolección de firmas y demás entuertos, daba como resultado la cancelación de un concierto “satánico y blasfemo” de una agrupación de metal pesado en la ciudad de ese "país libre". Se siguieron mirando, atónitos y sin saber muy bien qué decir, cambiaron de canal y se toparon con una novela en la que el reggaetón era la banda sonora. B le pregunta a A, “¿acaso esto no sería satánico y blasfemo?... ...o solamente lo es, si en la letra dice algo contra el Dios, en el que no creo, pero en el que tú sí?”. Su amigo no respondió… la respuesta estaba en los textos de la canción que ya había dejado de sonar cuando apagaron el televisor. B sacó nuevamente el CD de Marduk, Frontschwein (su última compra) y puso la canción que llevaba el mismo nombre.

Era tarde y cansados, se dieron la mano, A pidió un Uber, recordando la imagen del político de la televisión y todavía resonándole en la cabeza la frase con la que cerraba la canción:


“yet the only victory belongs unto the flies”
(sin embargo, la única victoria le pertenece a las moscas)

PD:


*Los nombres han sido cambiados para proteger sus identidades, tal vez les suceda lo de la canción de Charly García, Dinosaurios.


** Juego de palabras, basado en la canción Tango del Pecado de la agrupación Calle 13


Canción Frontschwein de la banda de black metal Marduk:


Acá con subtítulos: https://www.youtube.com/watch?v=uKjV4AMAeag

Acá el video oficial: https://www.youtube.com/watch?v=0yPOqlrCl1I

(no se les va a meter el diablo, ya hice el ejercicio)




















Fotografías tomadas sin fines comerciales:


Fotografías de:

Marduk banda: https://goo.gl/UFTPW2

portada del álbum Frontschwein: https://goo.gl/uVgXCj

Portada de Muévelo: https://goo.gl/J3goPe

Si tienen comentarios, sugerencias, felicitaciones o reparos sobre esta crónica, o quieren comunicarse con el autor escriban a contacto@diastematicos.com


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