QUE LA MUERTE NO NOS SEPARE…


 
 

¡Canto que mal me sales
Cuando tengo que cantar espanto!
Espanto como el que vivo
como el que muero, espanto…

Somos cinco mil (15 de septiembre,1973)


 

Se conocieron y se enamoraron, ella de origen sajón y él con raíces mapuches, antípodas que unió el deseo de luchar por un mundo nuevo con “la sonrisa ancha, la lluvia en el pelo, no importaba nada…” Con todo, el futuro les depararía una separación dolorosa que decanta en el eje central del documental al que me refiero hoy. Las sensaciones de añoranza, tristeza y esperanza se entrecruzan a lo largo de la narración en la que el espíritu de la libertad y la justicia se baten contra las garras de los que prefieren borrar y olvidar lo sucedido.

 

Aludo al trabajo cinematográfico producido por Michael y Jeff Zimbalist y dirigido por Bent-Jorgen Perlmutt. La producción Masacre en el estadio (2019) hace parte de la serie ReMastered, original de Netflix, y reconstruye los últimos días del maestro y cantautor chileno Víctor Jara, después de ser apresado en el inicio de la dictadura de Augusto Pinochet en Chile. Así mismo, se acompaña el recorrido de Joan Turner, la viuda del cantante, quien durante más de 40 años estuvo trabajando por llegar al fondo de las circunstancias en la que murió su esposo, así como revelar los nombres de los autores materiales del magnicidio.

 
 

La filmación se puede comprender como un rompecabezas compuesto por fragmentos de entrevistas a los personajes históricos que estuvieron involucrados en el crimen, así como material periodístico, audiovisual y judicial, que se ubican de forma estratégica a lo largo de la narración. El ambiente de tristeza y dolor que complementan la cita está a cargo de imágenes, frases y fragmentos de canciones del mismo Jara, lo que hace de la película una triste balada del recuerdo, con un colofón que lleva a pensar en la posibilidad de esclarecer el crimen, en el momento en que se confronta a Pedro Barrientos; exteniente durante la dictadura señalado por varios testigos de ser quien disparó a quemarropa contra Jara.

 
 

Con todo, hay varios asuntos que sobresalen en la producción. El primero es el corazón incansable de Joan, una mujer con la mirada cansada y con el evidente dolor por las atrocidades ocurridas durante la dictadura, sobretodo la detención y asesinato de su esposo. Con más de 90 años de edad, la valiente inglesa no declina en la posibilidad de encontrar justicia y permitir que la memoria de su esposo siga vigente. Es tal el poder y el deseo de lucha, que inclusive tiene fuerzas para celebrar el triunfo en un tribunal norteamericano durante el 2018. Imagen representativa de la lucha constante del pueblo contra la violencia del estado y contra las maquinarias que quieren a toda costa silenciar las voces de la verdad y la justicia.

El otro aspecto impactante es el legado que deja Víctor Jara para su país y para el mundo entero. Más allá de las ideologías o las miradas sobre la realidad, la voz del poeta y cantautor no se opacó, no se olvidó. Por el contario, es una ola vital que sobrepasa fronteras y que se convierte en bandera de denuncia, tal y como lo hacen Bono y Bruce Springsteen al inicio del documental, así como los miles de jóvenes que se reúnen cada año en torno a la memoria del cantautor.
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Así mismo, los descarnados relatos de la forma en que se le torturó y los vejámenes que debió sufrir Jara a manos de sus mismos compatriotas, mucho de ellos jóvenes de 18 ó 19 años que apenas estaban iniciando la vida militar, demuestran el nivel de deshumanización al que pude llegar el ser humano. La película deja ver los rostros de dolor y las voces de arrepentimiento de algunos de ellos, lo que la convierte en un documento invaluable y de gran valor histórico. En este marco dantesco, Víctor Jara, el poeta enamorado del mundo y de la vida, muere a los 40 años; su cuerpo tiene 44 impactos de bala; le han destrozado las manos que casi se desprenden de sus muñecas. El 15 de septiembre de 1973, un par de horas antes de su muerte, escribe de manera afanosa el que sería su último texto poético, acaso porque presentía el desenlace de su estadía en el lugar que muchos años después sería rebautizado con su nombre, hoy el estadio Víctor Jara:

 
 
 

La vida y el séptimo arte nos dan la oportunidad de acercarnos a hechos de los que apenas si hemos escuchado y que nos parecen ajenas o lejanas. Que sea esta una oportunidad para desempolvar los libros de historia, en esta época en la que nos la quieren tergiversar, reformular e inclusive reescribir.

Para usted mi amigo lector, en el caso que no conozca la música que nos legó este inmortal hijo de los mapuches, le dejo un link en el que puede disfrutar algunas de sus piezas musicales.

https://www.youtube.com/watch?v=WSg53srhQyQ&list=PLnb8ASKvc3bqd_lkvgeqWNrE5G20LHpaj&index=2
 
 

Las imágenes son utilizadas sin ánimo comercial: http://revistaterminal.cl/web/2013/09/el-ultimo-poema-de-victor-jara/ https://www.radionica.rocks/cinema-radionica/masacre-en-el-estadio-el-documental-sobre-la-muerte-de-victor-jara https://www.cnnchile.com/cultura/masacre-en-el-estadio-serie-documental-de-netflix-contara-detalles-de-la-muerte-de-victor-jara_20180925/ http://habanafilmfestival.com/filme/the-resurrection-of-victor-jara/the-resurrection-of-victor-jara-2/ https://www.publimetro.cl/cl/noticias/2018/01/20/en-el-25-aniversario-de-su-fundacion-presidenta-bachelet-entrego-inmueble-fiscal-a-fundacion-victor-jara.html http://revistazanganos.cl/masacre-en-el-estadio-nuevo-documental-sobre-victor-jara/


DEL AUTOR: Antonio Moreno Q. es Licenciado en Español – Inglés de la Universidad Pedagógica Nacional, Magister en Literatura Hispanoamericana del Instituto Caro y Cuervo, Maestro de literatura, investigador en pedagogía y didáctica; curioso por el cine, el arte y el futbol en todas las categorías y formatos. Contacto: amorenoquiroga@gmail.com Twiter: Amoreno @amorenoquiroga Intagram: @aqmoreno


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