De campamentos y otras experiencias de Rock

¿Recuerda su primer concierto de música en vivo? Yo, amigo lector, recuerdo mi primera asistencia a un evento masivo: estuvo allí un tal Miguel Mateos, gran referente del rock argentino, que por esas épocas embriagaba los oídos de los colombianos. Corría el año 1991, el recinto adecuado para tal fin era el Coliseo el Campín en Bogotá. Cerca de diez mil almas coreamos a grito herido Obsesión, Malos pensamientos y Tira los muros abajo. ¡Cómo olvidar ese mágico momento donde se desgarra la garganta! con Es tan fácil romper un corazón, Cuando seas grande, Llámame y Sin pensar. Esa fue mi primera gran experiencia. ¿La suya, la recuerda?


¿Podría, amigo lector, recordar su primer paseo con sus amigos? Pues bien, ya han pasado más de dos décadas desde que junto con un grupo de amigos —jóvenes precoces y con ganas de tragarse el mundo— decidimos en común acuerdo asumir el reto de salir de la ciudad a una población con un clima más cálido al de Bogotá en un puente festivo. Así las cosas, el destino fue el municipio de Melgar. Hubo un ingrediente adicional: acampar en una finca (ya que alquilar una habitación en un hotel era un chascarrillo de mal gusto en ese momento), de modo que catorce intrépidos exploradores pusimos en marcha un elaborado plan:


Primera fase, y elemento vital, ¡ahorre mijo!


Segunda fase, establecer la logística necesaria: conseguir carpas. Pero los catorce muchachitos llenos de acné y con ganas de conquistar el mundo de “la tierra caliente”, apenas pudieron recolectar dinero para alquilar un camping para ocho. No importó, se acomodaron como sardinas; unos con los pies para arriba y otros para abajo, pasaron dos noches bajo una temperatura de los mil demonios. Recuerdo la frase que un gran amigo pronuncia siempre ante dichas vicisitudes: “Así funciona el mundo, viejo.” Al final todo se resumió en divertidos asuntos llenos de mil curiosidades y cánticos de tipo: “Tira los muros abajo” y “Es otra noche más de caminar”, o “Estamos al borde de la cornisa”.


Han pasado 25 años desde entonces. Cuando recordamos este suceso, todavía salen tremendas carcajadas y se nos ponen los ojos llorosos al rememorar tan disparatada travesía. ¿Y su primer paseo, lo recuerda?


Los anteriores acontecimientos llegaron a mi memoria este año, tras cruzarme con una publicación en redes sociales: una iniciativa que busca combinar la puesta en escena de música en vivo de rock en español, sacándolo del plano citadino convencional y trasladarlo a una población con un clima más caluroso que el de la Capital. En esta ocasión en el municipio de la Vega, Es así como el Campamento Rock Independiente está orientado a todo aquel que desee escapar un fin de semana del caos de la urbe, alejarse del estrés propio de los retos impuestos de la vida, dejar descansar la mente y pausar por dos días las responsabilidades en La ciudad de la furia.


Entonces hay que poner en marcha nuevamente el elaborado plan: primera fase y elemento vital - ¡ahorre mijo! La segunda, la logística necesaria: conseguir el mayor número de carpas y armar el parche de amigos, o ejecutar un plan romántico e ir con la pareja.


Para saber más de este Campamento Rock Independiente, contacté al organizador y productor Sebastián Beltrán, músico multinstrumentista de la banda de rock alternativo bogotano Paranoide. Al son de un café, Beltrán me cuenta las motivaciones que propiciaron este festival, describe que durante sus cuatro años como músico líder de su propuesta musical, ha notado que no es fácil encontrar espacios del circuito rock bogotano donde tocar de manera independiente. Los lugares son más bien escasos y resulta complejo porque los pocos que hay son apetecidos por la industria musical creciente. A esto hay que sumarle esa vorágine de autogestión necesaria para que los artistas y agrupaciones logren abrirse espacio en la escena. Entonces para potencializar su propuesta musical, Sebastián se llenó de ganas y convocó a algunos amigos para ampliar el espectro de su idea. Así logró concretar un gran equipo y establecer una importante logística (tarima, luces, instrumentos, sonido, transporte etc.). De modo que el Campamento Rock Independiente es un espacio distinto y cargado de un entorno poco usual: propone un concepto poco frecuente en Bogotá, el turismo musical de la ciudad al campo.



Esta primera edición se llevará a cabo en La Vega - Cundinamarca / Finca CLARO de LUNA (km 5,5 vía la Vega/Villeta) el próximo 18 y 19 de Mayo de 2019. Un espacio de 14.000 m² dotados de verdor, árboles, piscina, río, zona de camping y baños. De modo que el festival se hará bajo la denominación Experiencias 360; pues también habrá zona de venta de alimentos y bebidas artesanales, juegos tradicionales y una amplia zona de emprendimiento artesanal.


Los artistas que harán parte del cartel de dos días son dieciséis propuestas musicales de rock alternativo e independiente; ocho por convocatoria pública abierta (actividad en la que se recibieron cerca de 900 propuestas de Bogotá y el comité curatorial revisó con lupa cada aspirante): La Brigada RPF, Colombia Sonora, Compañero Ñero, The Sick Blues, La Ronera, Lákura, 60Vatios y The Spotglow. Las otras ocho son bandas invitadas por la organización del festival: Paranoide, Ojo Camaleón, La Once Rock, Los Martes y Alejo Cruz. Para cerrar este gran concierto, contaremos con un representante del rock bogotano con más de 25 años de trayectoria a nivel internacional: La Severa Matacera.


Más allá del concepto de turismo musical, también es un espacio propicio que hace las veces de plataforma de difusión alternativa para artistas y agrupaciones del género rock. Por tanto, es también un semillero de nuevos artistas emergentes independientes, que seguro estarán próximamente en la órbita de otros festivales de música. Un festival como el Campamento Rock Independiente también permite la construcción de públicos e integración de escuchas de las sonoridades estridentes del rock. De modo que, amigo lector, yo asistiré. Y si no soy yo, dentro de 25 años quizá otro asistente contará cómo para este primer festival ahorró un dinero y se metió en una carpa pequeña con un montón de amigos, todo para corear algunas tonadas rockeras y pasar un momento que será recordado por siempre.


¿Qué tal sea usted el protagonista de esa historia?





Estas son las redes sociales de consulta e información del CAMPAMENTO ROCK INDEPENDIENTE
https://www.facebook.com/CampamentoRockIndependiente/
https://www.facebook.com/Campamento-Rock-Independiente-2556736964341084/
https://www.instagram.com/campamentorock/?hl=es-la

Fotografías y videos suministrados por la organización de Campamento Rock Independiente y Sherpa 360 producciones.






Si tienen comentarios, sugerencias, felicitaciones o reparos sobre esta crónica, o quieren comunicarse con el autor escriban a
contacto@diastematicos.com





*SOBRE EL AUTOR:

JOHN JAIRO ORTIZ MARTÍNEZ

Insistir, persistir y resistir, y volver a insistir; se convierte en mi frase preferida ya que su contenido me define y me motiva. Soy emprendedor por naturaleza, generador de ideas que posibiliten proyectos. Administrador de Empresas de formación, me desempeño como Gestor Cultural y Representante Artístico. Tengo inclinación por la lectura, el teatro, la música, la fotografía y las artes plásticas. Así las cosas he tenido la gran oportunidad de planear y coordinar la realización de exposiciones de arte, fotografía artística y festivales; al igual que la feria de comercio alternativo Pille lo Chusco.
Cachaco y amante del café (coffeecohlic). Detengo el paso cuando veo un anticuario trayéndome la ilusión de poder abrir uno. A la final me podrían considerar un Sherpa, servidor y amigo.


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