HIDRATAR LA MEMORIA PARA QUE EL SILENCIO RESUENE

La inauguración del 6º Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos

 

Solamente se perciben los sonidos de la naturaleza y el audio me permite intuir que una embarcación se mueve sobre el agua, la escena es larga y oscura, apenas se divisan algunas imágenes recortadas gracias a la poca luz que emiten las linternas de quienes tiene la perspectiva. El silencio impera. Un saludo breve pone en el centro de la imagen a una mujer y dos niños, salen de una canoa, arrastran maletas, es de noche, el silencio impera. Largas secuencias en las que los personajes luchan con el peso de sus propios cuerpos mientras esperan con estoicismo alguna respuesta a preguntas que como espectador debo entrever; diálogos cortos y naturales, expresiones de solidaridad o indiferencia y, otra vez, silencio…


Las consideraciones que acaba de leer hacen parte de la experiencia que tuve en el marco de la apertura del 6º Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos; asunto al que me referiré en el presente texto. Desembarqué en el lugar gracias a la invitación que me hizo una de las fundadoras de la Revista Días Temáticos, Carolina Silva, con quien me encontré en el lugar. Fue bueno contar con su compañía, pues tuvimos la oportunidad de compilar algún material audiovisual e incluso, intercambiar impresiones de la experiencia estética que significó disfrutar de la Premier de la película Los Silencios (2018).

 
 

Pues bien, lo maravilloso en esta oportunidad está asociado a la oportunidad que tuvimos de conocer, escuchar y conversar con la guionista y directora de la película, la brasilera Beatriz Seigner. Mujer sabia y cándida, con una sencillez arrolladora, quien se detuvo antes de la inauguración a conversar un rato con nosotros e intercambió algunas impresiones acerca de lo que significó realizar la filmación. De la entrevista con ella se infiere una especial sensibilidad por los temas relacionado con los Derechos Humanos y la necesidad de visibilizar la experiencia vital que acumulan quienes deben vivir las oscuras horas de la guerra. Para el caso particular de Los Silencios, el leitmotiv está asociado a la historia particular de una de sus amigas colombianas, quien hace unos años le narró su experiencia como víctima de la violencia. Este asunto se le presentaba consuetudinariamente en sueños a Beatriz, con lo que decidió realizar una exhaustiva investigación que incluyó más de 80 entrevistas con familias que viven en la zona fronteriza y que mantienen una lucha interna por sobrevivir a pesar de la inesperada herencia que les dejó el conflicto. El resultado es una filmación mágica que combina los mejores elementos de una historia íntima con arcos narrativos que se presentan como antagonistas, pero que se resuelven gracias a la peripecia propia del séptimo arte.

 
 


Y es que la película transcurre en un pueblo que es territorio de nadie, tal y como lo expresan las voces de los personajes. Este marco se convierte en el escenario en donde Amparo, la protagonista, recoge uno a uno los trozos de alma, cuerpo y familia, con el fin de reconstruirse gracias a la fuerza contenida de la persistencia y el estoicismo. Nos enfrentamos al descubrimiento del ser humano ambivalente y anfibio. Ambivalente en tanto debe luchar contra las fuerzas que la quieren someter: una cultura heteropatriarcal en la que la voz femenina no figura y en la que las figuras de poder, las maquinarias y la burocracia son el vidrio en la media de un ser que no se quiebra. Anfibio, por otro lado, pues debe mimetizarse en un pueblo cuyas edificaciones están construidas sobre palafitos. El agua sube y baja a su antojo, se cuela por los techos, por las puertas, se instala en las calles y en alcobas; así que los automóviles se cambian por canoas o se entra a la sala de la casa acompañado por la corriente líquida que fluye desde fuera.

 

No se confunda con esta descripción, pues no es, ni mucho menos, el contexto de un lugar pobre; que las casas de madera y las calles polvorientas no lo confundan mi querid@ lector(a). cuando vea la película se encontrará con un pueblo mágico que tiene su propia dinámica social y existencial. Allí se realizan asambleas de vivos y de nuestros, mientras que los unos cuidan de los otros. No es como un volcán a punto de estallar, la calma chicha que precede a una tormenta descomunal o como los presagios de un cataclismo de dimensiones apocalípticas. Más bien se trata de las sensaciones del paso de un huracán o lo que queda después del arrebatado paso del viento por un campo lleno de flores de Diente de León.

 
 

Ahora bien, así como su nombre lo indica, son los silencios los que tienen la carga emotiva y unen los eslabones de una historia que en ocasiones me comprime el pecho. El silencio de los seres queridos de quienes no se conoce el paradero, el silencio estatal que quiere pasar por alto las reclamaciones, el silencio de los fantasmas que no pueden expresar todo lo que dejaron de decir en vida, el silencio de los niños, quienes se guardan el dolor y lo mimetizan entre juegos y risas. Son los silencios de los espectadores cuando descubrimos que esas intuiciones iniciales se materializan en el colofón de la obra.

Así mismo, es inevitable establecer ciertas intertextualidades entre la filmación y otras obras artísticas. Por un lado, algunos de los personajes, especialmente Nuria, trae la imagen de Pedro Páramo deambulando por Comala, revisando su existencia y conversando con fantasmas. Otro ejemplo se identifica con claridad al final de la obra, en la escena en que los habitantes del pueblo se mueven en canoas, en una fila que los lleva al lugar en el que se produce la catarsis gracias a la liberación espiritual que sufren vivos y muertos. En estos fotogramas se identifica la marcha fúnebre de los féretros de Herzog en su Nosferatu (1979), en tanto es una danza que mezcla la vida y la muerte, el dolor de la pérdida y la esperanza de la reconciliación. Es el agua el elemento purificador que cierra el círculo narrativo; en una canoa sombría conocemos a los personajes y en una canoa iluminada los despedimos.

Con todo, después de la proyección de la película, Beatriz Seigner y Marleyda Soto, la protagonista, intercambian algunas impresiones acerca de la realización y algunas anécdotas de la película. Vuelve a florecer la sensibilidad de la directora que no contiene las lágrimas al pensar y compartir sus sentimientos acerca del dolor y de lo que significa luchar por repararse y seguir navegando en el océano turbulento de la existencia. Nos invita a que compartamos nuestras impresiones acerca de la película y no hace saber que se trata de una pequeña contribución en la construcción de la tan necesario Paz Imperfecta. Así que busque la película, se estrena el 29 de agosto en el país. Le invito a que experimente, como yo, de las sensaciones que pueden experimentar los que hacen su tránsito hacia el lugar del que solamente el hijo de Anquises o Dante regresaron. Déjese llenar de los silencios que colman las aguas navegadas por los protagonistas de esta elegía contemporánea. Lastimosamente, si Caronte navegara por esta tierra olvidada, se sentaría a llorar con el dolor y el silencio de las almas que lo esperan en la Estigia nacional…

 

Ps: quiero extender mi especial agradecimiento a Clara Robayo @Laclerecia, jefe de prensa del 6º Festival de Cine por los Derechos Humanos, a @ElCineNosUne por su amabilidad y disposición para realizar nuestro trabajo; y muy especialmente a Beatriz Seigner, quien se detuvo a conversar con nosotros. Su belleza espiritual y su sencillez se quedaron en nuestro corazón.

 

Imágenes tomadas de
http://www.micropsiacine.com/2018/05/cannes-2018-critica-de-los-silencios-de-de-beatriz-seigner-quincena-de-realizadores/
https://forowarez.net/threads/los-silencios-2018-brrip-hd-1080p-latino-ingles.76816/
https://cineporlosderechoshumanos.co/

 

DEL AUTOR: Antonio Moreno Q. es Licenciado en Español – Inglés de la Universidad Pedagógica Nacional, Magister en Literatura Hispanoamericana del Instituto Caro y Cuervo, Maestro de literatura, investigador en pedagogía y didáctica; curioso por el cine, el arte y el futbol en todas las categorías y formatos.

Contacto: amorenoquiroga@gmail.com
Twiter: Amoreno @amorenoquiroga


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