Somos Días Temáticos

La semana se pasa y la mayoría de veces el trabajo nos consume y si nuestro trabajo no se relaciona con las artes, nos conformamos con lo que la televisión nos presenta. A veces pasa que las redes sociales nos invitan a conciertos; en ocasiones inclusive le damos Like al post que invita a la exposición y hasta hacemos click en Asistiré, pero llega el día del evento y nos llega un recordatorio que nos lleva a pensar “Ah verdad, es hoy la obra”, pero la jornada nos ha consumido y ya tenemos otro compromiso o nos quedamos en casa.

A nosotros también nos pasa. Sin embargo, nos proponemos participar del arte y, más aún, nos permitimos escribir sobre los eventos artísticos en los que participamos. Por eso Días Temáticos es una revista web en la que publicamos crónicas sobre experiencias estéticas. Vamos a la obra de teatro, a la exposición de algún artista, al lanzamiento de una nueva novela, a esta película que nos gusta (o que no), a una muestra de danza contemporánea, a la charla de aquel director de cine, al performance de tal artista, al concierto musical de ese grupo, a la presentación del video-arte de fulano, y así vamos pasando por zutano, mengano y hasta perencejo, y escribimos sobre lo que experimentamos en su obra.

De eso se trata entonces, lectores de Días Temáticos, de una revista sobre crónicas de experiencia estética. Es decir, nos interesa el arte porque nos gusta y porque queremos dar a conocer a ustedes diversos aspectos sobre lo que vemos en las obras. Esto nos permite establecer algunos elementos básicos que perfilan la estética de un pintor, por ejemplo; nos facilita establecer elementos de la poética de una película, digamos; nos conduce a que nuestra participación en el arte nos lleve de la observación a cierta conciencia en la experimentación.

No hablaremos de belleza; es decir, no siempre hablaremos de belleza porque hemos comprendido que al arte le interesa la estética: la sensación que yace en esa aisthesis que es su raíz. Por eso, cabe lo bello y cabe lo feo, cabe lo sublime y lo siniestro, la armonía y la proporción, y también lo grotesco y el asco. Qué vemos en las obras de arte, cómo las percibimos y de qué forma las sentimos hace parte de lo que podrán encontrar aquí, en estas crónicas de las que ustedes, lectores, podrán hacer parte.

Bienvenidos a Días Temáticos.

W. Julián Aldana Nieto
Socio fundador Corporación Bogatela

Me fue gustando la literatura por Julio Verne; me fue gustando la escritura por él también. Luego conocí a Poe y Lovecraft; un día llegué a Wilde, Camus y por fin a los clásicos de diversos tiempos. Hoy disfruto increíblemente de Márai, Palahniuk y Noll. Estos dos últimos justificaron el gusto que he tenido durante largos años por lo escatológico y todo aquello que produce asco. Investigué sobre poética y estética en la maestría y el doctorado en literatura comparada, y comprendí la importancia de la experiencia estética frente a lo bello, lo feo y… Este gusto ha coincidido con las personas que creamos esta web por eso escribimos sobre todo aquello que vemos, sentimos, presentimos e inferimos en las obras de arte. También colecciono villanos, doy clase de literatura e investigación, hago un espectacular risotto marinero y corro varios kilómetros por semana.

Gabriel Zamora Meléndez
Socio fundador Corporación Bogatela

Mis canas reflejan el paso de los años y la melena apocada me recuerda que mi segundo apellido es Meléndez, porque por el lado Zamora, no existe la alopecia, existe el humor. De mi niñez, recuerdo a mi mamá con el vinilo de Pictures at an Exhibition de Moussorgsky y el colegio Calasanz, donde gané mi primer (y único) concurso de cuento escolar en segundo de primaria: "Fuego Veloz de las alturas más altas, París Norteamericano" [...]. Crecí y la escritura permaneció a un costado, cuando la música se convirtió en protagonista de mi vida. He pertenecido a grupos musicales desde los 16 años y junto con mi bajo eléctrico he vivido historias solistas y en dueto. Luego de años del síndrome de la página en blanco, la escritura retornó poco a poco a mi vida, volví a escribir (hasta tengo un blog!) canciones, ensayos, relatos cortos, uno que otro poema versolibrista (dada mi casi nula búsqueda de métrica). Desde que W. Julián Aldana me invitó a escribir para la sección "Miércoles de Música", no he soltado la pluma. A mi derecha, el bajo, en la izquierda (soy zurdo de nacimiento), la pluma; en mi corazón, mi familia, los que escuchan mis canciones, los que me leen desprevenidos (como tú).

Carolina Silva Lurduy
Socia fundadora Corporación Bogatela

Me enamoré de la literatura desde pequeña. Luego conocí la flauta traversa y en vez de rock, crecí y maduré con partituras y música clásica. En esos tiempos cambié algunos amores humanos por las letras, la imagen y la semiología. Más tarde me di cuenta de que no podían competir pero me encarreté con el arte y me fui a la academia a descubrir lo que este significa en diferentes contextos. Al inmiscuirme un poco más, me percaté que este no sólo comunica, sino que transforma, denuncia e incomoda y que a veces también calla. Para cumplirme una promesa viaje a Francia donde me encapriché con Sofie Calle y Cristian Boltanski y me sumergí aún más en ese cuento al estudiar Estética y Teoría del Arte y del Lenguaje. En la tierra de la lumière conocí otros amores, pero sobretodo el del queso y el vino, allá aprendí un poco más sobre arte contemporáneo, desdibujé Europa y me encarreté con los museos, la mediación y la curaduría. Ahora me dedico a gestionar proyectos culturales, armar exposiciones y eventos artísticos, enseñar en francés, amar los gatos y escribir sobre las obras, los artistas, las prácticas y las experiencias estéticas en galerías, museos y espacios independientes para esta revista.

Cronistas

Antonio Moreno
Socio de la Corporación Bogatela

Llegué al mundo académico por el extraño azar. Después de ires y venires, dires y diretes, dibujos de piezas mecánicas, cálculos matemáticos y fines de semana como mesero, se fue decantando mi gusto por la literatura, la música y el cine. Lo anterior me llevó a la educación y de su mano, en la maestría conocí el placer de la novela histórica y mi pasión por la sociocrítica. Leo, releo los clásicos; me gusta sorprenderme con nuevas letras o sonidos y estoy convencido que si aprendemos algo nuevo cada día, no nos meterán los dedos en la boca. Colecciono ediciones del Quijote y la Divina Comedia que no riñen con mi pasión por el deporte rey. En adición, cuando le gano al tiempo me meto en la cocina y hago cosas que hasta a mí me sorprenden.

Roberto Segrov
Socio de la corporación Bogatela

No dormimos esa noche. Ni los médicos, ni mi madre. Tampoco yo, cuando supe, era demasiado tarde, ya había nacido. 1 de Mayo de 1980. Lo siguiente que recuerdo es estar sentado en la sala de mi casa con nueve años. Leía a Kafka y me desconcertaba con La transformación. El mundo se conmocionó, habían volado el edificio del DAS. Aquello me marcó para siempre: Literatura y Violencia y la forma en que ambos discursos modelan nuestra identidad, no solo la colombiana (por demás ilusoria), sino, la humana. Como Borges, no me envanezco de lo que he escrito sino de lo que he leído. He encontrado la forma más eficaz de conjurar la violencia existencial, primero, las artes marciales, luego, la literatura. En mi panteón de dioses tutelares, como para Roberto Bolaño, Borges es Dios, de ahí para abajo, en un orden perfectamente anárquico están Hemingway, Kafka, Sábato, D.F.Wallace, Faulkner, Lovecraft, Poe, Ásimov, Cortázar, Bolaño como cuentista, Fredy Chikangana, Bolaño como poeta, Bolaño como novelista, Bolaño como actor porno y como vago. Desprecio la literatura colombiana a no ser que el escritor lleve por nombre García Márquez, Fuenmayor o Espinoza. En el cine soy omnívoro. En la música, adicto ecléctico con tendencias al metal finés y al Death Metal Melódico de todo pelaje.

Carlos Andrés Manrique

Me gusta escuchar lo que otros dicen sobre libros que he leído, sobre todo lo que las nuevas generaciones tienen que decir sobre los clásicos, o la poesía. Soy profesor de literatura, por lo cual, esta necesidad de escuchar otras perspectivas se ve compensada continuamente. Me interesa encontrar conexiones entre los mundos generados por las obras, los contextos de quienes las escribieron y sus vidas. Una de las prácticas mas importantes de mi ejercicio como lector es rastrear la extensión de las voces narrativas como conciencias encarnadas, de allí que se convirtiera en el eje de muchas de mis lecturas y en el tema de mi tesis de maestría. Creo que hay que leer lo que queramos, cuando queramos; la lectura es la posibilidad que nos abstrae de los ejercicios cotidianos y nos hace más humanos, más proclives a maravillarnos en un mundo en el que los límites del asombro se han desdibujado tanto y parecen tan lejanos. Escucho, entre otros, a Django Reinhardt, soy fanático furibundo de The Doors, Les Luthiers y Star Wars. También, en reuniones familiares, toco boleros y villancicos con mi guitarra.

Iván Eduardo Montoya Beltrán

La estrella que alumbra en los Andes me vio nacer en el año 1981. Así parezca enrevesado, llegué al mundo de la literatura debido a que fui criado por un televisor. Evito a toda costa la poesía melosa y el cine melodramático. Nunca sería vegetariano y, en coherencia con esa postura, me gusta la tauromaquia. Después de abandonar la ingeniería, me transformé en Profesional en Estudios Literarios en la Universidad Javeriana. Después de casi una década, por fin me gradúo de la Maestría en Literatura de la misma universidad. En la actualidad, mientras el mundo anda en miseria, enseño gramática en un colegio ubicado en el norte de la capital.

Sebastián Gómez Vega

Aprendí a mirar despacio por influencia de mi familia, donde hay varios fotógrafos. Y también a leer despacio, tiempo después, cuando descubrí la literatura. Aprendí a tocar guitarra, en la juventud, para imitar las canciones que escuchaba en la radio. Estudié derecho porque estaba joven y uno toma ese tipo de decisiones; y luego sociología, por curiosidad. La sociología profundizó mi tendencia a mirar despacio, al punto del extrañamiento. Por este tiempo comencé a escribir, primero poemas cortos, luego cuentos. Quizá por esto, tengo una fascinación por la literatura extraña, que significa un poco de las vanguardias y un poco de países lejanos de los que no sé casi nada. Porque un día me cansé de Bogotá, y de la rutina de la universidad, me empeciné a viajar a París. Allí estudié antropología del derecho, aunque la mayor parte del tiempo la pasé leyendo libros (se consiguen de segunda a un par de euros), visitando museos y hablando con extraños y turistas en la calle. A mi regreso, corregí mis apuntes, que terminaron siendo una novela, Un puñado de cielos que ahora espera una enésima revisión para buscar editorial.

Colaboradores

John Jairo Ortiz
Socio de la Corporación Bogatela

Insistir, persistir y resistir, y volver a insistir; se convierte en mi frase preferida ya que su contenido me define y me motiva. Soy emprendedor por naturaleza, generador de ideas que posibiliten proyectos; por demás, junto a mi gran amigo de infancia W. Julián Aldana lo estamos logrando. Administrador de Empresas de formación, me desempeño como Gestor Cultural y Representante Artístico. Tengo inclinación por la lectura, el teatro, la música, la fotografía y las artes plásticas. Así las cosas he tenido la gran oportunidad de planear y coordinar la realización de exposiciones de arte, fotografía artística, festivales como ARTE EN BOTICA al igual que la feria de comercio alternativo Pille lo Chusco. Cachaco y amante del café (coffeecohlic). Detengo el paso cuando veo un anticuario trayéndome la ilusión de poder abrir uno. A la final me podrían considerar un Sherpa, servidor y amigo.

Angie Catherin Daza Rincón (Annie Daza)
Socia de la Corporación Bogatela

Soy una analítica empedernida. Nada complicada ¿quién lo diría? Ganas de aprender no me faltan. Increíblemente no tan buena escritora. Encantada de ser una lectora. Si lo leíste con detenimiento podrás observar mi verdadero nombre, y si no lo notaste, ¡vaya! qué pesar, buen hombre. Como dicen los catedráticos, entremos en materia: soy estudiante de Licenciatura en Inglés y Bilingüismo de la Universidad Panamericana de Compensar. Mi primer acercamiento con la lectura inició cuando mis padres me regalaron una Biblia; fue allí cuando descubrí las grandes historias, los grandes desenlaces y algunos tips para vivir. Resumo mi función con la literatura citando a Mario Vargas Llosa quien dice que la buena literatura tiende puentes entre gentes distintas y, haciéndonos gozar, sufrir o sorprendernos, nos une por debajo de lenguas, creencias, usos, costumbres y prejuicios que nos separan. Algo importante es que hago de mi vida un Schedule, todo tiene que ser a horas, hora de comer, hora de salir, hora de dormir, etc. Sin embargo, mi hora de lectura, casi siempre suele tomarse más de lo normal, esta no tiene una hora, no existe ni siquiera en su diccionario la palabra. En Días Temáticos, apoyo como lectora que y como organizadora. Creo que hay personas que nacen para escribir, otros, como yo, para leer y gozarse el trasfondo de la aventura literaria.

Diana Pinzón
Socia de la Corporación Bogatela

La película de mi vida es Fight Club y la ciudad de mi vida es Toulouse donde viví 7 años y aprendi a leer en francés. Soy una apasionada de las achiras, los Ferrero Rocher, de bailar salsa y de Houellebeque. Llegué a la literatura por accidente y desde hace 15 años estoy allí, a tal punto de hacer mi tesis de maestría sobre un escritor bogotano underground: J.A Osorio Lizarazo. Descubrí mi gusto por la gestión cultural y las redes sociales, trabajando voluntariamente en un festival de cine latino y siendo animadora radial en una emisora del partido obrero comunista franceś. Me dedico a la docencia y en mis ratos libres soy la «Community Manager» de Días Temáticos."