• Este último libro, el cuarto dentro del decálogo de ficción que tiene Copi, es una novela corta, epistolar y fabulada, una que, contrario a las de Esopo, La Fontaine, Samaniego y demás fabulistas con las que crecimos las generaciones pre-Nickelodeon, se me antojó inmoral, psicótica, obscena, violenta, imprevisible, transgresora, alucinada, censurable, impía, pedófila, abrupta, iconoclasta, despiadada, apocalíptica, hereje, pornográfica, irreal, festiva, rabiosa, ilegal, excremental y delirante. En una palabra: ¡fabulosa!

    Leer más