De cine y animación

ELUCUBRACIONES DEL ENCIERRO. CUANDO NI LA FICCIÓN ES SUFICIENTE.

AUTOR: Antonio Moreno Quiroga

FECHA DE PUBLICACIÓN: 20-07-2020

 

 

ELUCUBRACIONES DEL ENCIERRO. CUANDO NI LA FICCIÓN ES SUFICIENTE.

Antonio Moreno

 

Ahora que nos encontramos encerrados de manera voluntaria y pensando en el bien común, he tenido la oportunidad de revisar la experiencia estética y lo que significa eso de “reinventarse”. La verdad es que, con el paso de los días, las semanas y los meses, la realidad nos ha demostrado que la tal reinvención no se está dando, ese espíritu de solidaridad se desgastó muy rápido, expresamente porque salieron a la luz las abismales desigualdades e inequidades que nos atraviesan. A lo anterior se suma que en medio de las necesidades que tiene la mayoría de la población, lo que más brilla es el tráfico de contratos y la desviación de fondos o ayudas. Son pocos los que acceden a los beneficios y quienes los tienen prefieren mirar para otro lado. Hagan sus apuestas para el momento en que nos digan que ya hay vacuna para esta peste. ¿Quién se atreverá a vencer a la esfinge?

Tan disímil e inverosímil es la situación que ni en nuestras más descabelladas proyecciones nos alcanzamos a imaginar que estuviéramos experimentando esta situación. Por ahora no ha aparecido alguno que intente el ejercicio de Sófocles, Dante, Boccaccio, o Saramago para que nos cuente de manera estética la visión de un mundo en pandemia, en peste en desastre colectivo. Así que nos refugiamos en nuestras casas, acompañados o aislados, tratando de mantener la lucidez frente a la incertidumbre.

 

 

Pues bueno, entre las posibilidades que el séptimo arte nos ofrece como salida, el masoquismo nos lleva a buscas películas que tengan como tema un virus, la contaminación global o las pestes. Por supuesto que hay para todos los gustos y para todos los niveles de resistencia estomacal. Por ejemplo, disfrutar de El Decamerón de Pier Paolo Pasolini (1971) o Epidemia (Outbreak en inglés), de Wolfgang Petersen (1995), en la que actuaron Morgan Freeman y Dustin Hoffman. Ahora bien, el escenario apocalíptico pos pandemia se revela en películas como 12 Monkeys, Terry Gilliam (1995) y I Am Legend, dirigida por Francis Lawrence y estrenada en 2007. Podría seguir enumerando títulos, pero basta con abrir cualquier buscador virtual para encontrar catálogos amplios y diversos, tal y como lo enuncié antes, para todos los gustos; capítulo aparte merece el cine oriental en el que pululan los títulos o las posibilidades para quien desee curiosear.

 

 

 

 

Ahora bien, aparece un asunto que debemos considerar y tiene que ver con cómo será la experiencia con el cine y en el cine justo en el momento que podamos salir a la calle, sin que nos pidan la cédula o sin que nos pongan multa por no llevan la máscara, tapabocas, mascarilla, careta, barbijo, pañoleta, o como lo quieran llamar. Imaginemos salas en las que, más allá de limitar el aforo, los sujetos debamos seguir teniendo experiencias en cabinas individuales, muy al estilo de algunas ventanas de Ámsterdam, pero sin la necesidad de ingresar una moneda cada vez que “se acaba el crédito”. Cinemas renovados, reconfigurados en los que la experiencia será diferente. Sumado a lo anterior veremos, de hecho ya está ocurriendo, producciones realizadas a puerta cerrada, en las que se ponen de manifiesto todo el ingenio de los realizadores, ajuste en el diseño de las escenas y procesos de edición que permitirán encuentros en el desencuentro. En ese marco, aparecerían historias distópicas que se pueden resumir en los siguientes párrafos:

Propuesta uno:

Todos corren desesperados buscando refugio, por encima de sus cabezas pasan bolas de fuego y el calor los persigue, uno de ellos no comprende la razón por la cual, entre más se aleja más calor siente, hasta que se da cuenta que sus brazos son antorchas y que él mismo es una pira ambulante. El ardor en los ojos es insoportable y las últimas imágenes que llegan al cerebro que está dejando de funcionar, son las de otros individuos que se retuercen mientras se incineran y dejan sus propios tasajos por el pavimento caliente, también hay girones de máscaras y tapabocas deshilachados.

 

Propuesta dos:

La horda de zombis se abalanza al interior del recinto, se empujan y se aglomeran unos sobre otros, sus ojos sin brillo se posan en las pocas cosas que todavía quedan en los estantes, devoran alimentos en descomposición y cuando su olfato les indica la ubicación de seres no contaminados, saltan en pos de carne fresca. Hincan el diente en el cráneo de la víctima o le dejan un rasguño en el brazo. Los sobrevivientes se refugian con sus congéneres y seres queridos, sin saber que ellos serán sus víctimas y su alimento. Mientras tanto, los infectados sabiéndolo o sin saberlo, corren por las calles cargando montones de papel higiénico y televisores de pantalla plana, mientras arrastran los cables y las conexiones de los electrodomésticos que los endeudarán por mucho tiempo.

Propuesta tres:

En la sala principal de gobierno las miradas de secretarios y asesores se cruzan con los ojos desesperados del jefe de turno; todos esperan sus indicaciones, su voz poderosa y su lucidez, de tal forma que les ofrezca soluciones. El profundo silencio se rompe por los gritos que vienen del exterior. Allí se entrecruzan las voces de sanos buscando refugio y sustento, vienen cubiertos de trapos rojos como identificación de su miseria; empujan sillas de ruedas y traen sobre la espalda niños hambrientos y ancianos moribundos.  Frente al escenario y al darse cuenta de la inevitable revuelta y pérdida del poder, el novato gobernante decide enviar dispersadores profesionales. Sujetos acorazados que se especializan en desmadejar aglomeraciones, esas que quieren acabar con el Estado de derecho y que solamente piden sin presentar propuestas, que no son precavidos y no ahorran para épocas difíciles. El asustadizo aprendiz que quiere llevar las riendas del caballo desbocado de la nación es en realidad manejado a control remoto, desde una isla fuertemente asegurada, por el siniestro líder supremo, quien pretende perpetuarse en el poder.

Con todo, una toma que se hace desde la parte superior del edificio del poder muestra el momento exacto en que la turba descontrolada ha superado la barrera conformada por los últimos súbditos del poder, la escena avanza con una cámara al hombro desde la que se ve el momento exacto en que la el grupo de hambrientos rompe la puerta de la sala principal de gobierno, saltan al interior del recinto, quienes estaban allí encerrados corren despavoridos para no ser contaminados por la desigualdad, mientras que desde un rincón acurrucado y desencajado, el otrora gobernante se defiende de los invasores: con una mano les rocía alcohol, en la otra los repele con una cara de cartón de color rojo, enojada porque no usan tapabocas. Fondo negro para cerrar la escena.

 

 

En el mientras tanto, les hago un par de invitaciones para hacer llevadero este tiempo de cuarentena, sectorizada o total, fragmentada, voluntaria o con regañadientes. Se trata de dos eventos en los que el cine es protagonista. El primero se INDIEBO, la sexta versión del festival de cine independiente de Bogotá, que se realiza entre el 16 y el 26 de julio de este año; la selección está compuesta por más de 45 películas. Para esta ocasión los realizadores ofrecen una selección muy interesante y variada, como es habitual, con franjas especializadas y que procuran atender a diferentes públicos. Les recomiendo la franja infantil y otras joyas que ofrece el festival. Se puede acceder a todo el contenido de manera virtual, eso si, comprando el acceso y teniendo en cuenta los horarios de las proyecciones. Mis recomendados: Born in Jerusalem an Still Alive (2019), de los directores Yossi Atia y David Ofek y Un Hombre Alado (2020) de Felipe Restrepo. Por supuesto hay muchas otras.

 

 

 

La segunda posibilidad es asistir de forma virtual y disfrutar del ciclo de cine que ofrece el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA). Se trata del ciclo denominado La vuelta al western en 25 films. El evento se llevará a cabo entre el 09 y el 26 de julio de 2020. Allí podremos disfrutar de algunas de las mejores películas del género.

Por ahora tendré que buscar mi overol y mis gafas anti fluidos, el tapabocas con hilos de cobre, los guantes quirúrgicos y litros de gel antibacterial para buscar la apertura del autocine más cercano.

 

 

 

 

Las imágenes que aquí aparecen fueron tomadas de los siguientes enlaces:

https://www.abc.es/play/cine/noticias/abci-cuando-hollywood-cerro-pandemia-1918-y-como-transformo-mundo-cine-y-lecciones-para-202005010049_noticia.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F

https://www.indiebo.co/portfolio/un-hombre-alado/

INDIEBO AFICHE

https://bogota.gov.co/que-hacer/cultura/festival-de-cine-de-bogota-indiebo-2020-virtual-del-16-al-26-de-julio

MALBA CICLO DE CINE:

https://www.malba.org.ar/evento/ciclo-la-vuelta-al-western-en-25-films/

 

 

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