De Invitados

"Las casas se han convertido en cápsulas espaciales o en submarinos" Catalina Navas

AUTOR: Carolina Silva Lurduy

FECHA DE PUBLICACIÓN: 01-08-2020

 

Catalina Navas es la autora de Correr la Tierra (Ed. Seix Barral, 2020).

Correr        la        tierra    :  así, leído con pausas,  fue como descubrí ese nombre y lo que más me llamó la atención para asistir esa noche al lanzamiento de su primera novela. Es un título inquietante, sobre todo para las mujeres que pocas veces tenemos la oportunidad de salir por valles y montañas, solas, a recorrer los territorios de esta tierra, libres y tranquilas.

 

Esa noche, en el lugar donde se planeó la charla, se vivía un ambiente entre libresco, familiar y literario; y mientras disfrutaba de la voz serena con la que la autora hablaba de los detalles de su escritura y de la historia de Paulina Uscátegui, me fui percatando de que los comentarios que había leído anteriormente sobre el libro se acercaban a lo que yo había ido a buscar esa noche: una historia de reencuentro con las historias que tejen el entramado poético de una familia, la narración de la formación de una joven, su búsqueda identitaria, la intención de entender el abandono de padre, su ausencia; su acercamiento con el feminismo; y otras tantas preguntas que constituyen al personaje como una mujer que se va torneando, como muchas de nosotras cuando despertamos intuitivamente a esa consciencia del lugar que tenemos en el mundo.

La conversación sobre su libro adoptó esa noche, amable y cercana, una visión propia de la creación, la producción a través de los archivos, las historias familiares y sus secretos, los murmullos de lo que posiblemente ha provocado una decisión o el camino de nuestros padres, tíos, tías, abuelas, nuestra madre.

 

 

Al abrir la novela, la cuestión del nombre se presenta desde la primera línea, “Descubrí que no tenía nombre el día que cumplí veintiún años. No se trataba de que no tuviera un nombre o un apellido, eso hubiera sido trivial, sino de que el nombre que mis papás me habían dado, llevaba una carga de la que tenía que deshacerme lo más pronto posible”. Ese primer cuestionamiento me estremeció, aunque lea esta novela a los 39 años y sea esta catalogada de formación.. ¿Cómo nos relacionamos con nuestro nombre?¿Qué significa mi nombre con respecto a lo que soy?¿Cómo me identifica, o mejor, cómo me identifico con él?

¿Es el nombre una carga de la que debemos desprendernos? Paulina se pregunta por qué ese nombre, por qué llevar esa carga, por qué lo utilizaron sus padres como clave, por qué ella, por qué…

 

Correr la tierra es una novela llena de preguntas con sugerencias, con meditaciones, nunca con verdades o respuestas únicas, y si desde la primera página me increpa vivamente, pues sí, eso lo hace una buena novela. Al recorrerla encontré una serie de empatías con ese personaje: la relación con el padre, con la madre, con la lejanía y las decisiones de cada uno. Una relación llena de preguntas que al final, ella, yo, sólo entienden con el recorrido, el desprendimiento y la contemplación. Preguntas que al final nunca se cierran.

 

Extrañamente ese día no puede hablar con la autora. Catalina, que decidió adoptar el apellido de su familia materna -lo entiendo perfectamente- para firmar sus escritos; como una especie de cercanía con sus fantasmas, como confirmación de su historia, como una especie de respuesta que al igual que Paulina, que yo, y que -tal vez- muchas otras mujeres, la hacen entenderse mucho más de cerca con la historia que la ha forjado. De lejos, sin embargo, y afortunadamente por las redes sociales, nos conocimos y estamos en contacto; estas me han permitido entrar a su casa y conocer a Pascuala su perra, sus procesos de creación que también me son filiales: el collage, la fotografía, los diarios de escritura; correr, correr la tierra…

 

Catalina prefirió enviar las respuestas a esta entrevista con su voz:

“la verdad me parece que el audio sí queda como mucho más espontáneo y a veces se le van a la gente cosas como vacilaciones….. y que quedan súper cheveres en las entrevistas…” me dijo al contactarla.

 

Como no tenemos la posibilidad de transmitir directamente esos audios espero haber transcrito esas cavilaciones y hesitaciones que se escuchan en su voz cuando está masticando una respuesta y que denotan un amor por el lenguaje, uno preciso, fiel y transparente que va y viene entre la voz y su pensamiento. 



*Para su sección Sábado de Invitados Días Temáticos en su retorno a la web, inicia este mes el especial #EscritorasEnCuarentena.

Una serie de entrevistas en las que literalmente queremos meternos en las casas de las escritoras, indagar cómo es su espacio, cómo ha cambiado a causa de la cuarentena, cómo se ha modificado su manera de sentarse a escribir, su cotidianidad, su visión del mundo.

Queremos saber qué piensan de esta pandemia, si la imaginan como una antesala al  fin del mundo y cómo lo narrarían o sobrevivirían, además, sus principales recomendaciones. 

 

Foto: Camilo Rozo

 

Carolina Silva Lurduy (CSL): Desde marzo aproximadamente nos enfrentamos a un giro completamente inesperado del mundo: un virus y un confinamiento que no esperábamos; al ser escritora ¿cómo enfrentas este mundo, este cambio ?

 

Catalina Navas (C.N): Bueno… ehh, digamos que… lo enfrento con mucho miedo y angustia porque digamos que siempre me he sentido, muy angustiada como por las enfermedades, es una cosa que me asusta particularmente,  mmmmm…. entonces  digamos que esooo, me asusta en términos personales, como a mi, a mi familia. Afortunadamente mi familia, mmm .....y mis amigos todavía estamos como saludables, pero aún me angustia lo que va pasar en agosto y en septiembre.

 

Eh... me angustia mucho ver un desequilibrio social, como si ya no estuviera antes lo suficientemente desequilibrado ¿no? parece ser que era un equilibrio social y económico muy, muy frágil, y me angustia mucho ver… ver, la gente en las calles, cómo se han empobrecido, ver, ver….a la gente que han echado de sus hoteles de, de pagar diario, y andan por allí, y eso también me angustia muchísimo,como darme cuenta, pues….de, de, de.. ese golpe social que es esto y de ver cómo va empobrecer a la gente…¿no? .. eso…

 En términos prácticos, eh...digamos que, a mi me gusta mucho estar en casa; entonces, si algo me desgastaba como del tiempo pre-pandémico... eran los horarios, ehhh...salir, el transporte público, era una cosa que me desgastaba mucho, mucho, mucho y no me

gustaba nada... entonces digamos, que, ahora en casa, pues que sigo trabajando, mmmm...

pero definitivamente tengo más tiempo, tiempo que no le dedico al transporte público;  las relaciones sociales y familiares que también se han detenido, pues también han dejado una gran cantidad de tiempo que uso para escribir... y pues entonces es eso….

en términos emocionales estoy muy angustiada, pero en lo práctico tengo una cantidad de tiempo nuevo que me sienta muy bien.




 

 

 

CSL: Se suele creer que las escritoras generalmente viven en un espacio enclaustrado, solitario e introspectivo para componer sus historias o su poética.. ¿te consideras una de ellas? ¿qué crees que cambio en tu espacio y en tu proceso de creación al estar expuesta a este momento de confinamiento?

 

CN: Yooo... tengo la fortuna de que mi pareja también es escritor, entonces, digamos que muchas de las cosas que hacemos las hacemos en conversación...¿no? ….

él...yo, si tengo que escribir un texto, si estoy haciendo algo, generalmente nos mandamos partes, luego el texto terminado y muchas de las cosas que  se hacen aquí en la casa… se hacen en conversación ¿no? Entonces es  bonito ver las cosas que él publica y que… y que... están como completamente tejidas por la interacción dentro de la casa, y exactamente lo mismo me pasa a mi…. ehh...

Entonces digamos que no, es como todo lo contrario a un espacio en solitario, sino yo diría más bien un espacio en conversación…..mmmmmm...sí, … sí… aunque… sí....absolutamente, aunque eso como  en el terreno de lo doméstico, y luego, en el terreno de más adelante, de lo profesional o de cuando los textos están otra tapa….. ehhh……. 

esa es la manera como en la que  mi más me gusta trabajar, como en conversación con los editores, osea, digamos que mis editores favoritos, son los que intervienen un montón los textos y como con los que los textos se hacen muy en conversaciones;  es mi manera favorita de trabajar; entonces, no, digamos que en mi caso, mi manera de trabajar es muy, muy colectiva.

 

CSL: En tu novela Correr la tierra, cuentas la historia de una mujer joven que está buscando reconciliarse con su pasado y su historia familiar, recorre los antiguos caminos muiscas de las montañas, sale a buscar respuestas, enfrenta el mundo  ¿Cómo crees que ese personaje asumiría este momento de cuarentena?

 

CN.: Ufffffffff… mi pobre personaje…. estaríaa muy enclaustrado y muy triste y…..empezando porque..... además, mi personaje es una chica muy joven, que descubre la ciudad; ehhh, apenas está como entrando en la universidad, y, yyyy ….. para nosotras las chicas, yo creo que, las chicas de la ciudad, descubrimos el espacio, más bien tarde, como el espacio de las grandes distancias en las ciudades …o yo, por lo menos, no lo hice a los 13 o a los 12,  sino  ya más grande como a los a los 16 o a los 17, porque Bogotá es una ciudad que se percibe muy violenta, muy insegura y muy violenta sobre todo con las mujeres….

Entonces mi pobre personaje se sentiría muy frustrado en este momento…mmm.. ehhhh

se sentiria, se sentiría, muy… ¡je! ¡de malas! ¡porque imaginate! uno, apenas estar redescubriendo como  la libertad de manejar sus horarios, de estar libre en la universidad,  de caminar y de ir para donde quiere ir y de repente…¡ pum! ¿pandemia y casa?… 

Mi personaje se sentiría tratada injustamente por el azar


CSL:  En los últimos meses has mostrado a través de tus redes sociales y talleres de escritura estrategias o actividades de creación como el montaje, el collage o el uso del diario como herramienta, podrías contarnos un poco más ¿cómo utilizas estas estrategias y cómo influyen en tus narraciones?

 

CN: Sí, el collage y..y.. las cosas…

 Yo... siempre creo que el pensamiento está muy ligado como con el movimiento corporal, yo no creo que sea una cosa como de, como que ocurra únicamente  en la cabeza; sino que, cuando una tiene una pregunta o... cuando está pensando en algo y no encuentra la solución, una buena manera de ..mmmm…. de salir de eso, es - o no de salir de eso- sino como de trabajarlo , pues es por medio del movimiento. 

A mi, cuando estábamos afuera, me gustaba mucho correr, eehh...y, y .. lo hacía como una manera de encontrar respuestas, o de buscar salidas  a cosas que no, ehhh.. que no  pasaban por lo racional…  Y con la pandemia y con el confinamiento, pues yo siento que he ido enfocando ese movimiento y esa necesidad de movimiento del cuerpo hacia otras cosas,  hacia los diarios, los cuadernos, el collage; recortar, pegar, eso también…. porque..mm.. yo, digamos que,  estoy ahorita,  en estos días pensando en las narraciones familiares….

 

Mi proyecto, digamos, mi proyecto literario tiene mucho que ver con los relatos familiares y todas las familias tienen un montón de secretos ¿no?..... o sea, en las familia siempre nos cuentan un montón cosas, como las historias de los mayores y eso, pero también están tapizadas de secretos y de cosas que no se dicen, y..... digamos, lo que trato de hacer o como de lo que quiero pensar que hago, pues es un poco como restañar o pegar fragmentos de narración a los secretos familiares o a los silencios de la familia, un poco como si fuera un collage.. ¿no?

Ehhh.. uno tiene una foto vieja o uno saca una imagen de una revista y la interviene con nuevas imágenes como para crear una imagen nueva y entonces siento que ese es mi interés con el collage….

Y bueno, la verdad es que aquí en la casa había una colección de revistas viejas esperando ser donadas, pero ya no pueden ser donadas porque ya las troce todas para mis collages; entonces entre..entre... esa exploración de lo que quiero hacer con la literatura, 

pero también es que estaban aquí en la casa y tocaba darles salida. 

 


CSL: Has escrito cuentos relacionados de ciencia ficción y vivimos este momento como una historia que bien podría narrarse como tal, ¿narrarías esta pandemia como uno de estos cuentos o cómo la plantearías?

 

CN: ¡¡Ufff si! ! Absolutamente.... creo que el último cuento que escribí completo, es ...ehh....un cuento que ocurre en un espacio… Ahora, ahora, …. justo que lo pienso, lo empecé a escribir justo antes de la pandemia, lo terminé de escribir antes de que se desatara la pandemia;  pero, pero... es un cuento que ocurre en una estación espacial en Saturno, en un futuro;  y ...es un lugar de espacios muy reducidos, ehh...entonces todos los habitantes de la estación espacial están reducidos como en unas cápsulas, ehh.. de... cápsulas de habitación en las que difícilmente pueden girarse, de noche tiene que  dormir estirados porque si se encogen pues las rodillas no les dan para girarse en la cápsula….es como un espacio muy, muy confinado….

Y sí, total. Yo siento que las casas se han convertido en cápsulas espaciales o en submarinos, ¿no? como.....yo me siento un poco ahora como esa canción de David Bowie de... del astronauta que pierde contacto con la, con…. la estación en la Tierra …¿no?

Como que está en su capsula de metal, volando por el cielo y pierde contacto como con lo umano; así nos siento yo, como cada uno en nuestras casitas mirando a través de las ventanas, ehh.... como si estuviéramos en cápsulas; entonces total, me parece que esta situación no lleva a pensar...mmm......

en los submarinos, en las naves espaciales, en la vida, en  la vida por ejemplo, en lugar, en espacios donde la atmósfera se ha vuelto insegura, ¿no? Por ejemplo, uno siempre ve o en las películas o en las imaginaciones como de uno, eehh.... ve los otros planetas o la luna, como lugares en los que la atmósfera es insegura para la respiración; entonces a mi me parece que sí,que tal cual…..la calle se volvió como nuestro espacio exterior de inseguridad, un lugar donde tenemos que usar escafandra o un traje especial para poder sobrevivir.... o no ver nuestra vida en peligro.....

Entonces, sí me parece total, que tiene que ver, total....como con ese mundo del que me hablas.


CSL:  ¿Cuáles serían para ti, los tres libros y las tres canciones imprescindibles para sobrellevar el fin del mundo?

 

- Canción 1: Pachelbel: Canon and Gigue in D Major, P. 37: I. Canon, de Johann Pachelbel

https://open.spotify.com/track/7B4HbpZCSfLzKGapKzlUPD?si=idhn4jlNRVujcWaKMhzzjg

 

(Porque no me podría aburrir nunca)

 

- Canción 2: Hallelujah, de Leonard Cohen

https://open.spotify.com/track/7yzbimr8WVyAtBX3Eg6UL9?si=ynNWcxu-R6aXVYtAasESdQ

 

(Porque nos iremos de este mundo con la música de Leonard Cohen, cómo no)

 

- Canción 3, Volver, volver, de Chavela Vargas

https://open.spotify.com/track/0P7t3PaNgyN2rTtanqErWx?

 

(Porque Chavela es toda latinoamérica)

 

 

-Libros para leer en la eternidad del féretro cerrado:

Hojas de hierba, Walt Whitman.

Un cuaderno en blanco, que es un libro de alguna manera.

La biblia, para leerla completa, esta vez sí.

 

 

 

 

 

¡Compartir Esta Página!

Contacte con Nosotros

Bogotá - Colombia

Contacto@diastematicos.com