De Lectura

Fabián o el pecado en Cuba

AUTOR: Carlos Andrés Manrique

FECHA DE PUBLICACIÓN: 09-02-2017

Fabián o el pecado en Cuba

 

Fabián decide encerrarse en su casa para esperar lo peor. La pena lo atormenta, una pena y soledad que nunca pensó que llegaría a sentir, siempre renegó de sus padres pero al morir su madre su vida cambiaría vertiginosamente.

Recuerdo haber leído “Diálogos  con mi sombra” ya hace un par de años y desde entonces no se conseguía nada nuevo de Pedro Juan Gutiérrez. Aquí en Colombia no sonaba que llegaría pronto su último libro, yo sabía que ya existía porque pertenezco a un grupo de aficionados a sus libros y se hablaba de un tal “Fabián y el caos” que ya estaba en las estanterías de varios países, pero aquí nada. 

Una tarde, años después de leer el último libro de Gutiérrez, me encontraba  ojeando estanterías en librerías y como práctica habitual pregunté si había algo nuevo del Cubano, me tomó por sorpresa escuchar decir que algo había llegado, era “Fabián y el caos”, por fin me encontraría con un nuevo trabajo de Pedro Juan, habría que ver qué de nuevo tendría por contar.

Ya estoy acostumbrado al calor intenso que se desprende de las narraciones de Pedro Juan, no solo el que se refiere a la sensación térmica que se siente en Cuba, sino también  al que emanan las circunstancias e  intríngulis de los eventos que describe. La atmósfera caribeña y en especial la de la isla mezclada con la pericia narrativa del escritor generan toda suerte de reacciones: ahogo, incertidumbre, alivio (en ocasiones)  e indignación.  La última, en particular, cuando a través de su estilo narrativo visceral y autobiográfico uno se encuentra con los vejámenes  a los que son sometidos muchos de los habitantes por los lineamientos del sistema y la doctrina. El control y la opresión terminan siendo los móviles que hacen que exista una sociedad aparte, bajo cuerda, que evadiendo la rigidez de la  dominación intenta sobrevivir.  

Fabián (1950), hijo de inmigrantes españoles, crece en el ambiente propio a la dinámica de imposición del sistema que reina en Cuba desde el 59, una elevada sensibilidad para la música (heredada probablemente de su madre quien no fue una gran pianista)  hacen de él el orgullo de ésta  y al mismo tiempo la vergüenza de su padre. No sería la única razón que  lo avergonzaría ya que desde niño mostró ser débil, delicado y amanerado. Maricón (lo escribo de este modo ya que en la cuba de la época no se utilizaba la palabra gay u homosexual).

Es aquí donde encuentro en mayor medida el escozor. Es en este punto donde todas las proclamaciones de libertades y de avances “sociales” de la isla me hacen convencerme de lo intransigente y apabullante que ha sido ese sistema que proclama ser igualitario y libre. Es que es “contrarrevolucionario” ser maricón en cuba. Éste fue el pecado de una larga lista de hombres excepcionales a quienes el régimen se encargó de  perseguir y dilapidar sin piedad. Al pobre Fabián de verdad lo aniquiló el caos, de ser el excepcional pianista fue trasferido de la forma más denigrante a una planta de producción en donde sus manos, en lugar de acariciar las teclas del piano, manipulaban un cucharón para quitar el exceso de grasa del producto hirviente que salía de los cerdos sacrificados en la planta de enlatados en donde lo habían parametrado ( lo enviaron a otro trabajo porque no cumplía con los parámetros para estar en la escena cultural) por una sencilla razón: era maricón.

Me llegan a la mente historias penosas como la de Virgilio Piñera y su teatro, José Lezama Lima y su increíble barroco, Reinaldo Arenas quien logra escapar de la isla en el éxodo de Mariel   o Severo Sarduy quien pudo exiliarse París antes de que iniciara la debacle y quien por su propio bien decidió nunca regresar a su tierra natal. Todos ellos vituperados por ser “contrarrevolucionarios”, “diversionistas” y otra suerte de patrañas inventadas por la burocracia del régimen que nunca ha aceptado su naturaleza homofóbica  y la ha revuelto con esa pestilente perorata que le respondiera una vez Fidel Castro a Virgilio Piñera “Con la revolución todo, contra la revolución nada”. 

Estas y otras más son las sensaciones que este magnífico escritor Cubano despierta en mí. Estuve esperando a Fabián un tiempo para poder entender en qué consistía el caos, y encontré que ya sabía a qué caos se hacía referencia. Disfruté, como es usual, de cada página de esta historia basada en hechos reales  y al final, con tristeza y al mismo tiempo con beneplácito, encontré que aunque enclenque, miope y miedoso, Fabián llevaba dentro de sí una fuerza excepcional, la fuerza de ejecutar por sí  mismo lo que llegaría a ser su romántico destino (por romántico obviamente me refiero al héroe de las historias propias del romanticismo del siglo XIX). 

Pedro Juan Gutiérrez nace en Cuba en 1950 (el mismo año que Fabián). Trabajó desde muy niño con su padre el heladero hasta que la revolución nacionalizó todo. En su adolescencia se entregó a la lectura de comics y a la observación, le gustaba pararse en las calles a observar a las prostitutas que caminaban hacia el puerto en busca de marineros. Hizo su servicio militar (responsable para las tareas pero problemático y díscolo), fue empleado agrario y de la construcción. Se dedicó en un principio a aprender a escribir, el camino fue tortuoso porque no tenía ni idea de cómo hacerlo y entre otras cosas odiaba a los intelectuales por eso nunca pidió ayuda, posteriormente ejerció como periodista. Escribe poesía y narrativa. Sus obras son reconocidas por su lenguaje descarnado y visceral. http://www.pedrojuangutierrez.com/

 

 

Sobre el cronista:

Carlos Andrés Manrique es profesor de literatura anglófona y de lengua Inglesa. Es licenciado en Español – Inglés y magister en Literatura. Cursó estudios en Literatura e historia norteamericana, asuntos culturales y desarrollo de currículo    al haberle sido otorgada una beca del departamento de estado Norteamericano.

 

 www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/fabian-y-el-caos/9788433997968/NH_549

 

http://www.pedrojuangutierrez.com/Galeria2.htm

 

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