De Música

Viajes Sonoros: Primera entrega.

AUTOR: Carolina Silva Lurduy

FECHA DE PUBLICACIÓN: 24-03-2021

Viajes sonoros..

Una excursión desde las costas del Atlántico hasta las faldas montañosas de la capital colombiana.

 

 

 

Empecemos un viaje.

En los viajes no hay tiempo, este se alarga, se ensancha o se disminuye, se recrudece porque se acaba, se hace grande, inmenso a la vez e inabarcable porque todo pasa de manera inexplicable y hay que volver. En los viajes se nos va revelando el paisaje, el viento es fresco, todo nos es extraño, y entonces, queremos agarrar los instantes, efímeros, intermitentes.

En el viaje hay incertidumbre, curiosidad, miedo, gusto, disgusto, molestia, excitación, trasnocho, fiesta, baile, descanso, errancia, imaginación, rumbos sin guía, sin brújula, milagros.

 

En el recorrido, moverse, porque con el movimiento no hay muerte, hay cambio y mutación. Hay sorpresa y la sorpresa es emoción y con la emoción no se perece.

En ese movimiento hay sonidos, hay ruido pero también melodías, cantos, golpeteos, percusión, voces, repeticiones, búsquedas de nuevos ecos, nuevos trinos, maullidos, ladridos, susurros del viento en los árboles. Sonidos que solo podemos encontrar moviéndonos, viajando, escuchando, contemplando.

Música de diversos rincones, armonías de exploración, de experimentación, de prueba e investigación. Sonidos de años de trabajo, de estudio, de aventuras, de coincidencias y creación colectiva.

Emprendimos un viaje desde la elaboración de este proyecto Itinerarios temáticos, arte y cultura resistente en Teusaquillo que implicaba la observación, la dedicación y el trabajo combinado con el gozo de contemplar. Detenerse para escuchar,  para conocer, para entender; preguntar para indagar, para escudriñar e inspirarse en lo que hacen les otres.

 

Creamos tres momentos de recorrido para el flâneur o la flâneuse (la caminante, el que se pierde, el paseante, la vagabunda o los sin rumbo) : el avistamiento, un momento para detenerse a escuchar y avizorar seres que vuelan aunque estén encerrados, reconocer los artistas. El anidaje, nuestro momento de parar y recogerse, de crear y encontrarnos en nuestros textos con lo que avizoramos. El vuelo, poner en marcha, circular y planear ( entendido como volar con las alas extendidas e inmóviles) en los parajes, visibilizar lo que encontramos y que otros - uds, les lectores- se encuentren con las creaciones, nuestros textos y las obras de los artistas.

 

En este nuevo viaje, nuestra segunda entrega especial de publicaciones sobre las propuestas de los y las artistas que viven, trabajan, ruedan, pasean en Teusaquillo, nos encontramos con múltiples propuestas que se relacionan con esa idea del viaje y del movimiento y lo que implican los encuentros. 

En esta nueva excursión paramos en montañas, mares, carnavales, bailes, danzones, carreteras, el ruido de la ciudad en movimiento, mucho movimiento. El de los beats, la marimba de chonta, las voces de un grupo de jóvenes, los ritmos híbridos y sin etiquetas de tres grupos a quienes entrevistamos y nos dejaron anonadados con su sencillez, su pasión por los ritmos y su investigación, la unión de sus melodías, la reflexión por lo que hacen. Un viaje extraño, al fin de cuentas porque hemos estado parados, encerrados, distanciados, alejados del movimiento y de lo que implica pasear con otros. Un pequeño momento de letargo pero un tren creador que no para, el tiempo detenido moviéndose como el de los sueños, que nos permiten abandonar este mundo sin irnos totalmente y en el que los símbolos y las poéticas nos permiten fantasear y vaticinar lo que se aproxima.

 

Imagen tomada de: https://revistadiners.com.co/tendencias/73273_teatros-restaurantes-y-librerias-guia-para-recorrer-el-barrio-la-soledad-en-bogota/

 

Si vienen por Teusaquillo, La Soledad, La Magdalena, QuintaParedes o Salitre en estos días podrán ver a Felipe Gómez Ossa paseando su perro por el Parkway, a Leonel Merchán por los parques de Salitre Occidental y el obelisco desconcodio que nadie sabe quién puso ahí, o también por el parque Armenia que le gusta tanto; a Lina Ramírez recorriendo las calles de la Soledad, el barrio Acevedo Tejada donde creció musicalmente acompañada de la incansable labor del grupo Nueva Cultura.

 

Felipe con Sonoras Mil, Leonel con Phornoclórica y Lina con La Cuadrilla murguera nos acompañan en esta bitácora de ritmos, melodías, baile, brillos, tonalidades y conocimiento de músicas tradicionales y populares desde las costas atlánticas colombianas hasta las del pacífico norte y sur, atravesar las cordilleras hasta las costas uruguayas, las montañas con selva del Choco o las del eje cafetero en Pereira y en Río Sucio. Parajes y más parajes donde se inspira cada grupo en compañía de esas otras inmensas montañas que atraviesan Bogotá y que también los atraviesa a ellos, con sus sabores, olores, sensaciones, el frío, el cemento, la niebla o la lluvia, el silencio que le permitió crear en pandemia. 

 

En esta primera entrega de viajes por músicas colombianas eclécticas, empecemos con las maletas, las bitácoras, los mapas, el recorrido y la compañía de Sonoras Mil. Para sonorizar este viaje les propongo abrir cada una de las canciones que van surgiendo en la narración, detenerse, admirar cerrando los ojos, escuchando el paisaje que van contando. La banda sonora irá ambientando la narración, guiando el viaje, transportándolo a caminos y rincones tal vez inexplorados....

 

 

 

Sonoras Mil

 

Nos podemos encontrar a Felipe Gómez Ossa con sus camisas de mil formas y colores, sus gafas, su peinado descomplicado paseando por el Parkway con su perro o verlo en la ventana de su casa comiendo tranquilamente una pizza que pidió a domicilio. No va a muchos lugares últimamente como me lo dijo en la entrevista, pero hace poco estuvo tocando con su hermano Mauricio Gómez Ossa en Mistral(recomendado), un café con panadería de recetas francesas que tiene terraza, parqueadero amplio para las bicis y donde se puede disfrutar un buen café.

 

Felipe creó las ideas e inspiración del grupo Sonoras Mil en uno de sus múltiples viajes y travesías. Empezó sin lugar a dudas en su natal Pereira donde escuchó historias supersticiosas, leyendas de espíritus y apariciones de la boca de la abuela, quien le hablaba de las pociones y cantos de las brujas que andaban revoloteando por ahí. Allí mismo, en esa ciudad que todavía se baila y se goza, donde hace poco ganó una beca de estímulos 2020 de la Secretaría de Cultura de Pereira con la canción Antigua inocencia...

 

https://www.youtube.com/watch?v=P7hY0g54yHI

 


Imagen del video de youtube: Antigua Inocencia

 


Allí vemos a Felipe y a Mauricio caminando y moviendo las caderas por las calles de Pereira, bailando con traperos al frente del mercado La Fortuna, poniendo a gozar a los y las vendedoras de frutas en los mercados, las aceras y los parques de la montañosa capital de Risaralda.

 

Llévame al país de la consolación

Al lado del demonio, suspiro necedades

Títere soy yo, de una bestia que pide libertad

No lo dejes escapar

En cuanto me aleje de aquel

Enigma volveremos a ser

 

Los intereses sonoros empezaron en el 2014 cuando Felipe comenzó a hacer maquetas de canciones y letras, en su paso por Boston, con diferentes ritmos y tonalidades que venían a su mente, sin ningún tipo de partitura que “guiara” su exploración. Felipe cuenta que allí empezó la confluencia de viajes y personajes, relatos y mitos en sus canciones, cierta superstición y fantasía que quiere expresar a través de la percusión ávida y del sabor de sus melodías. Al preguntarle sobre el origen y la inspiración de sus composiciones y la propuesta musical del grupo, Felipe afirma, “al estar viviendo en EEUU y estar metido en esa mezcla de culturas que son esas ciudades gringas, New York, San Francisco, Boston... eso me inspiraba mucho, conocer gente, tener amigos de Nepal, de India, de Marruecos, eso me inspiraba mucho como para hacer e investigar música nueva”. Sonoras mil nació así …. “Quiero hacer como un híbrido de músicas, algo que no tenga límites de ningún tipo, que tenga sabor, que sea como bailable,  que incluya lo que se me dé la gana, y así nació ese experimento musical…” “no busco definirme con ningún estilo” me dice mientras cuenta sus intereses estéticos, más bien meter los ritmos “diferentes vibras, diferentes fuerzas que me vayan llegando, que me vengan en gana”... 

 

Un proceso creativo que se da desde el estudio, con mucha creatividad y sin tantas pretensiones: guitarra, bajo, percusión, beats, pedales “todo se va mezclando como una melcocha” insiste. No hay un plan específicamente definido, es un proceso de juntar melodías, traer recuerdos de su historia familiar, de su interés por juntar historias de viajes, de personajes migrantes y pasajeros, de sus paseos y caminatas y también de sus estancias en lugares. En el master todo se mezcla y explota. 



Vino entonces el interés por el pop, los sabores tropicales, costeños, salseros, beats, electrónicos, rockeros… en fin, un híbrido de músicas que va combinando para dar el estilo y la voz que han adquirido sus toques y sus puestas en escenas llena de vitalidad, buena onda y eclecticismo.

 

Si la embarré, puedo perder

Líbrame de mi perdición

Si la embarré, me acuerdo de ayer

A veces duele el corazón

 

En el 2015, se dio uno de los viajes más importantes para Felipe cuando de vuelta a Colombia  llegó a Minca en la Sierra Nevada de Santa Marta y se encontró allí con un productor quien acababa de crear su estudio de grabación y a quien le gustó mucho su trabajo. Bajo ese rumor de mar y selva congeniaron y sincronizaron y fue allí donde se produjeron las 11 canciones que conforman su primer álbum Sonoras Mil en el que nos encontramos con canciones de su marca particular, variedad de ritmos colombianos, latinoamericanos y electrónicos, una especie de desenvoltura y buena onda como las camisas, el pelo y la barba de Felipe o las gafas negras que vemos usar a la percusionista, el baterista y el bajista en los diferentes toques.

 

https://www.youtube.com/watch?v=j7s7XdeH_uI

 

Navegando por este álbum, Sonoras Mil, nos encontramos con la Narizone del Diábolo, Zangano +entrepiernao, Sereno Desespero y Las Brujas entre otras canciones que mezclan las historias, los personajes venidos de diversas latitudes, la convergencia de la intuición con el sabor, el sonido de la rumba, de lo diverso, de los caminos de la Sierra, de la Soledad, barrio y sentimiento; de los bares, el sabor de la electrónica y el beat.

 

Llama a las brujas pa´ que salgan del suelo y que curen las penas con canciones de cueros.

(Para escuchar y ver, ¡vale la pena!)

 


Fotos tomadas del IG del artista @sonorasmilband

 

Durante la pandemia, el grupo de músicos se encerró como muchos otros intérpretes a crear y experimentar. Ver qué pasaba, qué salía, cómo se podía volver a tocar desde la distancia, en la virtualidad. Se cayó una gira planeada con meses de antelación, planes, maletas, sueños; a pesar de ello, el confinamiento fue muy productivo. Fue tiempo de componer, de aplicar a festivales virtuales, a becas como la de la Secretaría de Cultura de Pereira, dedicar tiempo a la creación de su nuevo álbum. Se buscaron los mecanismos para seguir conectando, experimentando, haciendo mezclas, como le gusta a Felipe. 

 

Para Sonoras Mil vienen tiempos prolíficos, pueden ver su último toque en el Festival Ecléctica, planean el lanzamiento de un nuevo sencillo a mediados de abril y de su segundo disco en los meses de agosto o septiembre. Música creada y producida durante el confinamiento, porque el viaje no paró, la creación se reprodujo aún más en el encierro, se paró el rugido de productos masivos pero nunca la creación independiente contemporánea. Vienen grandes lanzamientos para Sonoras Mil que esperamos con ansia y expectativa de curioso caminante...

 

 

 

Continuaremos el viaje que persistirá en su camino en la próxima entrega de Miércoles de Música. Desde la costa norte y sur del Pacífico colombiano con PHONOCLORICA hasta las costas del Río de la Plata en Montevideo con LA CUADRILLA MURGUERA... ¡Los esperamos.... !

 

¡EMPAQUEN!

 

 

 

 

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  Esta crónica se publica en el marco del proyecto 

"Itinerarios Temáticos: arte y cultura resistente en Teusaquillo"

 Ganador de la Beca Es Cultura Local – Localidad de Teusaquillo

 

 

 

 

 

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