De Lectura

Recuerdos desvanecidos, hombres inacabados.

AUTOR: Carlos Andrés Manrique

FECHA DE PUBLICACIÓN: 05-03-2017

Recuerdos desvanecidos, hombres inacabados.

 

Resulta enigmático, extraño y en ocasiones desconcertante el  reencuentro con la frágil estructura de lo que se ha sido. Cuando lo que fuimos se ha borrado para siempre y reencontrarlo se convierte en una necesidad no sirve de nada el recuerdo, éste no existe, se ha esfumado, se ha convertido en nada, e irremediablemente es esa nada la que de forma agobiante y  desesperada se enquista en lo más hondo de nosotros para emprender la marcha hacia una luz que nos guíe por el camino correcto, hacia el instante en que se empieza a desatar el nudo y lentamente se hilvana un tejido, ese que se lleva dentro como un montón de fichas de rompecabezas, un cúmulo de momentos y de historias.

Todavía me pregunto por qué motivo Guy Roland perdió sus recuerdos, tampoco termino por saber en qué momento sucedió, sin embargo,  imagino varias razones y me quedo con una: el dolor.  Asumo que la vida de Roland se convirtió en una marcha hacia delante, consciente del ahora, llena de un constante presente en donde no hay vuelta atrás, no porque se quiera así, sino porque lo que se divisa al dar la vuelta ya no existe, ha desaparecido. Supongo que debe ser terrible no recordar de donde se proviene ni quien  se ha sido, pero también cabe anotar que si lo terrible es aquello que generó ese olvido se logra entender el curso de esa amnesia premeditada, consensuada, incitada por un ejercicio volitivo.

Cuando el detective  Constantin von Hutte decide jubilarse de su oficio y cerrar su agencia de investigadores, el marasmo de la incertidumbre comienza a apropiarse de la cabeza de Guy Roland, quien después de ocho años de dedicarse a escarbar la vida de otros para encontrar respuestas tiene ahora que internarse en un caso más, el más difícil de todos aparentemente: rastrear el pasado para encontrarse consigo mismo. Él no recuerda su pasado o cualquier cosa que lo ubique en un espacio o tiempo determinados. Ni siquiera hay imágenes borrosas, salvo lo que todos saben que pasó, París asediado por la invasión nazi y miles de seres humanos tratando de sobrevivir a esta infamia, sobre todo quienes por su procedencia les fue impreso el epíteto de indeseables.

Calle de las tiendas oscuras se desenvuelve entre los pensamientos de Roland y todo lo que empieza a hacer parte de esta imagen de su pasado,  éste se construye en segmentos muy pequeños, es como si se tratara de rearmar un jarrón de cristal que fue arrojado al suelo de forma violenta y cuyas diminutas piezas se encuentran esparcidas por todo lado. Detalles inconexos, fotos en blanco y negro, nombres y más nombres, porque para la extensión de esta corta novela se me antoja pensar que hay tal vez muchos participantes, un pasaporte de un consulado latinoamericano con un nombre extraño y un rostro conocido, y  una mujer de quien se necesita saber para entender el transcurso de los días de ese pasado olvidado.

Como en toda investigación, cualquier información puede representar un eslabón potencialmente importante para la consecución del objetivo. Roland visita a todo aquel que pueda proporcionarle un guiño de certeza de lo que él todavía desconoce. Los lugares también hacen parte de esta travesía, Bora Bora, Roma, Nueva York y la frontera de Francia con Suiza son locaciones a las que esta alma errante y desvanecida se  aferra para darle forma a esa silueta que está tratando de dibujar. Sus hallazgos son pequeñas pinceladas, no hay certeza de que su angustia pueda ser menguada, la incertidumbre es su pan de cada día.

Una traición. Ese trago amargo que nos cuesta ingerir y al que en ocasiones le abrimos la puerta de forma desprevenida, incluso de manera infantil. Guy Roland la enfrenta en su búsqueda y con un remordimiento que lo apuñala encuentra cómo la confianza puede jugar en su contra. Continúa su camino y yo como lector quedo en la cuerda floja tratando de terminar su trabajo.  En   esta novela corta, Patrick Modiano construye un mundo de incertidumbres y sombras que son esquivas al dar respuestas, y con un lenguaje sencillo y una sobriedad latente también nos enfrenta a la difícil tarea de escudriñar y encontrar sentido en la inconsistencia de una memoria quebradiza.

 

 

Patrick Modiano nace en Boulogne-Billancourt el  30 de julio de 1945. En la actualidad es considerado uno de los mejores escritores franceses. En 1978 le fue otorgado el Premio Goncourt por “Calle de las tiendas oscuras” . Gana el Premio Nobel de Literatura en 2014. Sus primeros escritos se desenvuelven  en torno a la ocupación nazi. La sensibilidad de Modiano hace que en su obra se refleje la búsqueda de la identidad, que se alberga  entre el recuerdo y la amnesia.

 

Sobre el cronista:

Carlos Andrés Manrique es profesor de literatura anglófona y de lengua Inglesa. Es licenciado en Español – Inglés y magister en Literatura. Cursó estudios en Literatura e historia norteamericana, asuntos culturales y desarrollo de currículo    al haberle sido otorgada una beca del departamento de estado Norteamericano.

 

http://www.thestar.com.my/lifestyle/books/news/2014/10/10/frances-modiano-wins-nobel-prize-for-literature/

 

http://abretesesamoblog.com/wp-content/uploads/2014/10/Patrick-Modiano-La-calle-de-la-tiendas-oscuras.jpg

 

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